La Transfiguración.
Un niño educado en una familia cristiana oye hablar de Dios desde el primer día de vida. La madre hace sobre él la señal de la cruz al acostarlo; ella le dice: “Dios te proteja” Ella le muestra los íconos, se los hace besar, lo hace vivir en presencia y bajo la mirada de Dios. Cuando el niño aprende a hablar y que él hace mil y una preguntas, él preguntará uno u otro día: “¿Dónde está Dios?” A menudo agregará “Quiero ver a Dios” Esta exigencia es legítima y este deseo es real, puesto que es para ello que este niño vino al mundo: para ver a Dios. ¿Qué es la visión de Dios?



